Etiqueta: Ayudas a la movilidad de músicas y músicos

  • Coro Femenino Mayahuel (México) en el Festival Internacional de Coros Femeninos en Latinoamérica en Costa Rica

    Coro Femenino Mayahuel (México) en el Festival Internacional de Coros Femeninos en Latinoamérica en Costa Rica

    Título del proyecto: Mayahuel rumbo a FICFE 2025
    Nombre del artista/agrupación: Coro Femenino Mayahuel
    País: México
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El Coro Femenino Mayahuel, con sede en Guadalajara y dirigido por Wilmia Verrier Quiñones, es mucho más que un ensamble vocal: es un espacio de creación, formación y comunidad que, desde su fundación en 2020, ha crecido hasta convertirse en un actor muy relevante dentro del movimiento coral latinoamericano. Integrado por mujeres de distintas edades y trayectorias, su trabajo se inscribe en una tradición coral que, en América Latina, combina herencias académicas, repertorios populares y un fuerte componente comunitario.

    En ese marco, su participación en el FICFE —Festival Internacional de Coros Femeninos en Latinoamérica— en Costa Rica en 2025 no fue simplemente la asistencia a un evento, sino la continuación de un compromiso sostenido con una red regional de coros de mujeres. No es un dato menor que el propio Mayahuel haya sido el coro anfitrión de la edición anterior en México: su presencia en esta tercera edición implicó, al mismo tiempo, memoria, continuidad y transferencia de experiencia organizativa.

    El proyecto tuvo una doble dimensión particularmente significativa. Por un lado, Mayahuel formó parte activa del engranaje del festival: colaboró en tareas de organización, logística, comunicación y acompañamiento de agrupaciones y maestras invitadas. Por otro, sostuvo una intensa participación artística, con cinco conciertos en distintos espacios de San José y otras localidades, incluyendo el Teatro Nacional y el Instituto Cultural de México.

    En escena, el coro desplegó un repertorio que da cuenta de su identidad: obras de compositoras latinoamericanas, piezas del cancionero mexicano —desde el bolero hasta lo tradicional— y música en lenguas originarias como el náhuatl. Esta curaduría no solo responde a una búsqueda estética, sino también a una toma de posición: visibilizar la creación musical hecha por mujeres y poner en circulación repertorios que históricamente han ocupado un lugar marginal.

    Pero quizás uno de los aspectos más ricos de la experiencia haya sido el trabajo colectivo en los espacios formativos. Como “coro piloto” en talleres de dirección e interpretación, Mayahuel no solo participó, sino que sostuvo activamente los procesos pedagógicos, aportando solidez musical, lectura y liderazgo interno. A esto se suman su participación en conversatorios sobre la realidad del canto coral femenino en la región y su rol como ejemplo de gestión cultural independiente surgida en condiciones adversas —en plena pandemia.

    La repercusión del festival, ampliamente cubierta por medios culturales en Costa Rica, confirmó la relevancia de este tipo de encuentros en una región donde la actividad coral femenina aún es desigual. El festival, han dicho los medios de comunicación, ha reunido “agrupaciones corales femeninas de distintos países de América Latina, con el objetivo de promover el intercambio artístico y visibilizar el repertorio de mujeres compositoras”. En ese marco, la participación del Coro Mayahuel no solo aportó una representación mexicana, sino también una experiencia organizativa clave, además de energía y una clara vocación de multiplicación: “Mayahuel es más que un coro, es un colectivo, una comunidad de mujeres que levantan a otras mujeres”, señalan sus integrantes.

    El impacto del proyecto se extendió más allá del propio festival. La agrupación estableció vínculos con coros, directoras y festivales de países como Argentina, Colombia, Canadá o Ecuador, abriendo la puerta a futuras colaboraciones. Aunque muchas de estas posibilidades dependen de condiciones económicas, la red ya está en funcionamiento: intercambio de materiales, contactos pedagógicos y nuevas perspectivas de circulación.

    En este recorrido, el papel de Ibermúsicas resulta central. El propio coro lo expresa con claridad: estos apoyos “nos permiten llegar lejos, compartir, multiplicarnos, mantener los proyectos vivos”. Más aún, destacan su rol como motor de integración regional: “Gracias a Ibermúsicas, vienen a México y van los mexicanos fuera a expandir y multiplicar la cultura; se mantienen juntos, firmes, vivos, conectados”. En ese sentido, Ibermúsicas no solo financia la movilidad, sino que hace posible algo más profundo: la construcción de una comunidad musical latinoamericana activa, colaborativa y en constante crecimiento.

  • Son de madera (México) – Sones de ida y vuelta- Gira Europea por España, Francia y Bélgica

    Son de madera (México) – Sones de ida y vuelta- Gira Europea por España, Francia y Bélgica

    Título del proyecto: Sones de ida y vuelta
    Nombre del artista/agrupación: Son de madera
    País: México
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El grupo Son de Madera, con base en Xalapa, Veracruz, forma parte de una de las tradiciones musicales más vivas y dinámicas de América Latina: el son jarocho. Lejos de ser una práctica fija o puramente patrimonial, esta tradición se ha sostenido históricamente en el intercambio, el mestizaje y la transmisión comunitaria. En ese sentido, el proyecto Sones de ida y vuelta retoma una dimensión constitutiva de esta música: su carácter transatlántico, marcado por cruces entre herencias indígenas, africanas y andaluzas.

    El proyecto Sones de ida y vuelta consistió en una gira internacional realizada en 2025, que incluyó 13 conciertos en distintas ciudades de España —como Girona, Zaragoza, Madrid, Barcelona y Barranda (Murcia)—, además de presentaciones en París, Rennes y Toulouse (Francia) y en Bruselas (Bélgica). En ese recorrido, el grupo participó en festivales y espacios culturales diversos. Más que limitarse a ofrecer conciertos, Son de Madera propuso una serie de encuentros donde el son jarocho se activó como práctica colectiva, integrando presentaciones, talleres y fandangos abiertos con participación del público.

    Uno de los ejes centrales de la propuesta fue el fandango, entendido no sólo como formato musical sino como práctica social. En palabras del propio grupo, su intención fue “generar un ambiente de confianza y mutuo aprendizaje”, promoviendo “valores esenciales de igualdad, unión comunitaria y familiar, así como la inclusión en todos los sentidos”. Esta perspectiva se materializó en conciertos abiertos a la participación del público, donde la tarima dejó de ser escenario para convertirse en espacio compartido: en Barcelona, por ejemplo, el cierre del concierto en la Mercè derivó en un fandango abierto en el que el público fue invitado a zapatear y sumarse activamente.

    La dimensión pedagógica y comunitaria del proyecto se reforzó a través de talleres, encuentros y colaboraciones con comunidades locales, como el Colectivo Son Jarocho en Madrid o el Encuentro de raíz en Girona. Allí, los integrantes de Son de Madera trabajaron sobre distintas disciplinas —canto, versada, instrumentos y zapateado—, contribuyendo a fortalecer escenas locales que ya venían desarrollando vínculos con esta tradición. Como señalan, uno de los logros más significativos fue “encontrar todos los puntos en que nuestras músicas se hermanan”, subrayando afinidades que exceden lo estrictamente musical.

    A esta línea de trabajo se sumó un elemento singular: la obra de teatro en formato de papel Antonio Mulato, a la orillita del río. Pensada especialmente para públicos infantiles, la pieza permitió ampliar el alcance del proyecto, generando un puente entre narración, música y juego. Según describen, los niños y niñas “se acercaban con la curiosidad de conocer a estos personajes y terminaban bailando al compás del Son Jarocho”, integrándose de manera espontánea a la experiencia.

    La recepción del proyecto en España también puso en valor la potencia de esta tradición en contextos internacionales. En una entrevista publicada en prensa, se destaca que el trabajo del grupo permite acercarse a “una experiencia sonoro-poética” que trasciende el concierto convencional y conecta con formas vivas de la música de raíz. En este sentido, la gira no solo funcionó como difusión, sino como reactivación de vínculos históricos entre territorios que comparten huellas culturales profundas.

    El impacto de la experiencia se tradujo, además, en la expansión de redes y en la apertura de nuevas posibilidades de circulación. El propio grupo señala que “nuestra red se ha expandido y los lazos que ya había se han estrechado significativamente”, con perspectivas de futuras colaboraciones en distintos países europeos y latinoamericanos.

    En este recorrido, el apoyo de Ibermúsicas aparece como un factor clave. No sólo hizo posible la movilidad, sino que permitió consolidar un proceso de intercambio que el grupo valora especialmente: “compartir de cerca con otras tradiciones musicales fue un regalo maravilloso”. Asimismo, destacan el reconocimiento que implica formar parte del programa, señalando que “haber obtenido este recurso nos amplía y refuerza nuestra trayectoria”.

    De este modo, Sones de ida y vuelta no se limita a una gira, sino que se inscribe en una lógica más amplia de circulación cultural, donde la música tradicional se entiende como práctica viva, en constante transformación. En ese tránsito entre territorios, Son de Madera no solo lleva el son jarocho a nuevos públicos, sino que lo pone en diálogo con otras memorias, otras comunidades y otras formas de hacer música en el espacio iberoamericano.

  • Marta Menezes (España) – Concierto con Orquesta y Clase Magistral en Uruguay

    Marta Menezes (España) – Concierto con Orquesta y Clase Magistral en Uruguay

    Título del proyecto: Concierto con Orquesta y Clase Magistral en Uruguay
    Nombre del artista/agrupación: Marta Menezes
    País: España
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La presentación de Marta Menezes en Montevideo, en el marco de la convocatoria Ayuda a la Circulación de Profesionales de la Música, de Ibermúsicas, en junio de 2025, marca un punto de inflexión claro en su trayectoria: su debut como solista en América Latina. Pianista portuguesa radicada en Madrid, su carrera se ha desarrollado principalmente entre Portugal y España, consolidándose como intérprete tanto del repertorio clásico como de obras menos frecuentes en los programas de concierto. En ese sentido, su perfil combina una sólida formación académica con una búsqueda deliberada por ampliar el horizonte de escucha del público.

    El concierto, realizado en el Teatro Solís junto a la Orquesta Filarmónica de Montevideo bajo la dirección de Carlos Vieu, tuvo como eje el Concierto para la mano izquierda de Maurice Ravel, una obra singular dentro del repertorio pianístico. Escrita para el pianista Paul Wittgenstein tras la pérdida de su brazo derecho en la Primera Guerra Mundial, la pieza plantea un desafío técnico y expresivo particular: construir una sonoridad completa con una sola mano. La elección no es casual. Menezes viene trabajando sobre repertorios menos transitados, apostando por ofrecer “una experiencia artística diversa, completa y enriquecedora para el público”, como ella misma afirma.

    En ese marco, el concierto no solo funcionó como presentación ante un nuevo público, sino también como una declaración estética. A la obra de Ravel se sumó, como bis, Interlúdio em Ré del compositor portugués Daniel Bernardes, en lo que constituyó su estreno en América Latina. Este gesto refuerza una línea de trabajo sostenida en su carrera: la difusión de música portuguesa más allá de sus fronteras, integrándola en circuitos internacionales.

    La recepción del concierto —con más de quinientos asistentes— confirma la eficacia de esa propuesta. Pero quizás más significativo aún sea el modo en que esta experiencia se proyecta hacia el futuro. El propio director, Carlos Vieu, manifestó su interés en continuar la colaboración en Argentina, mientras que otras instituciones culturales presentes en la sala abrieron la posibilidad de nuevos vínculos en la región.

    En paralelo al concierto, Menezes desarrolló una actividad pedagógica que forma parte estructural de su práctica: una clase magistral en la Facultad de Artes de la Universidad de la República. Allí, el intercambio con jóvenes pianistas locales permitió trasladar su experiencia interpretativa a un ámbito formativo, en un contexto donde —según señalaron los propios estudiantes— este tipo de instancias no siempre es accesible. La dimensión educativa aparece así no como complemento, sino como extensión natural de su trabajo artístico.

    En conjunto, el proyecto articula tres dimensiones que definen su perfil actual: la interpretación de alto nivel, la curaduría de repertorio y el compromiso con la formación musical. La llegada a América Latina, en este caso, no se limita a una circulación puntual, sino que inaugura una red de relaciones que puede tener continuidad en el tiempo.

    En este recorrido, el papel de Ibermúsicas resulta determinante. La propia pianista lo subraya con claridad: “el apoyo de Ibermúsicas fue fundamental para hacer posible mi debut como solista en América Latina, un paso muy importante en mi carrera internacional”. Pero su valoración va más allá del caso individual. Menezes destaca que este tipo de programas “crean oportunidades de internacionalización para los artistas” y “fomentan el intercambio cultural”, permitiendo que la música “traspase fronteras” y que los intérpretes puedan desarrollarse en nuevos contextos. En ese sentido, Ibermúsicas aparece no sólo como un soporte logístico, sino como una plataforma activa para la circulación, el encuentro y el crecimiento profesional en el espacio iberoamericano.

  • Vicente Navarro (España) – Las flores de cerca – Gira latinoamericana 2025

    Vicente Navarro (España) – Las flores de cerca – Gira latinoamericana 2025

    Título del proyecto: Las flores de cerca (Gira latinoamericana)
    Nombre del artista/agrupación: Vicente Navarro
    País: España
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    Vicente Navarro es un músico y actor español, nacido en Madrid y con raíces manchegas, cuya obra se inscribe dentro del llamado neofolclore español: una corriente que revisita las tradiciones musicales desde una sensibilidad contemporánea, incorporando elementos de la música urbana, la electrónica y los cruces con otras tradiciones, especialmente latinoamericanas.

    Con dos discos publicados —Casi tierra y Las manos—, y colaboraciones con artistas como Rodrigo Cuevas, Rocío Márquez o Karmento, Navarro se ha consolidado como una de las voces emergentes más interesantes de esta escena. Su trabajo se caracteriza por una búsqueda identitaria que cruza lo íntimo con lo colectivo, explorando temas como la memoria, la pérdida y el arraigo.

    El proyecto presentado a Ibermúsicas consistió en la gira latinoamericana Las flores de cerca, una evolución de su trabajo anterior. A diferencia de propuestas más amplificadas, esta gira planteó un formato más cercano e íntimo, centrado en la reinterpretación de sus canciones desde una dimensión más directa y emocional.

    La gira se desarrolló durante mayo de 2025, con presentaciones en Bogotá (en el marco de BIME), São Paulo y Ciudad de México. En estos conciertos, Navarro no solo presentó su repertorio, sino que lo puso en diálogo con nuevos contextos culturales, reforzando los vínculos entre el folclore español contemporáneo y las sensibilidades latinoamericanas.

    El proyecto cumplió un objetivo central: generar un espacio de intercambio artístico y fortalecer la dimensión internacional de su trabajo. En sus propias palabras, la experiencia fue “profundamente enriquecedora tanto en el plano artístico como humano”, destacando especialmente el valor del encuentro y la colaboración en contextos diversos.

    En este recorrido, el apoyo de Ibermúsicas resultó clave para hacer posible la circulación del proyecto. Navarro valora especialmente este tipo de iniciativas por su capacidad de fomentar el intercambio cultural y el desarrollo profesional. En ese sentido, el apoyo a la movilidad de artistas iberoamericanos aparece como una herramienta concreta que permite que proyectos vinculados a nuevas lecturas del folclore —como el suyo— puedan expandirse, dialogar con otros territorios y encontrar nuevos públicos en el espacio iberoamericano, “impulsando y reafirmando objetivos de integración y cooperación, además de fortalecer lazos de colaboración, fomentar el intercambio cultural y consolidar redes de trabajo en la región.”

  • Marianela Arocha (Ecuador) – EnAguas Resonante – Festival Internacional SOXXI –  España

    Marianela Arocha (Ecuador) – EnAguas Resonante – Festival Internacional SOXXI –  España

    Título del proyecto: EnAguas Resonantes. Ágora Iberoamericana de compositor∀s
    Nombre del artista/agrupación: Marianela Arocha
    País: Ecuador
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La participación de Marianela Arocha en el proyecto EnAguas Resonantes. Ágora Iberoamericana de compositors —realizado en octubre de 2025 en Valencia, España— permite situar su trabajo en un cruce claro entre creación contemporánea, docencia y compromiso con problemáticas actuales. Compositora, pianista y docente, Arocha nació en Venezuela y reside en Loja, Ecuador, desde donde desarrolla una práctica artística sostenida que combina la escritura musical con la investigación sonora y la formación académica.

    Su perfil se caracteriza por una atención particular al timbre y a los procesos de transformación del sonido. En obras como Torrentes sonoros, presentada en el marco del festival, aparece con claridad una de sus líneas de trabajo: pensar la música como un sistema en movimiento, donde los materiales circulan, se reciclan y se transforman, en diálogo con ideas provenientes del medio ambiente y la ecología. Esta sensibilidad no es abstracta: se vincula con preocupaciones concretas sobre el uso de los recursos, los territorios y las formas en que habitamos el mundo.

    El Festival Internacional SOXXI de Valencia, España, donde fue invitada en colaboración con Ibermúsicas, reunió a compositoras de distintos países iberoamericanos en una serie de conciertos, charlas y actividades formativas. Allí, Arocha participó tanto en el estreno de obras —trece piezas interpretadas por un ensamble de percusión— como en espacios de intercambio con el público y con otras artistas. “Quedamos las participantes altamente agradecidas y realizadas en el aspecto creativo-musical”, señala, haciendo referencia a la importancia de los coloquios posteriores a los conciertos, en los que cada compositora pudo compartir su proceso de trabajo.

    Más allá de los conciertos, uno de los ejes fuertes de su participación estuvo en el ámbito educativo. A través de conferencias-concierto en conservatorios, universidades y centros culturales de ciudades como Xàtiva, Carcaixent y Ontinyent, Arocha abordó temas como la relación entre timbre y medio ambiente, la creación contemporánea y las problemáticas sociales actuales, incluyendo la migración y las desigualdades de género. En estos espacios, la música se presentó no solo como obra terminada, sino como proceso abierto, capaz de generar reflexión y diálogo.

    La perspectiva de género fue también un componente central del proyecto. La visibilización de compositoras —muchas veces ausentes en los circuitos tradicionales— se articuló tanto en los repertorios como en la presencia en medios y actividades públicas. En paralelo, el enfoque ecológico y social amplió el alcance de las propuestas, conectando la creación musical con temas urgentes de la realidad latinoamericana.

    El impacto de la experiencia se extendió más allá del propio festival. Gracias al apoyo de Ibermúsicas, se abrieron nuevas posibilidades de circulación y colaboración: desde la planificación de una segunda edición del encuentro en 2026 hasta la proyección de iniciativas similares en otros países, e incluso la participación en proyectos vinculados a memoria, archivo y género en América Latina. También se fortalecieron redes entre compositoras de países como Colombia, Chile y Ecuador, consolidando un entramado de trabajo que continúa activo.

    En términos personales y profesionales, Arocha destaca el valor de haber podido concretar el estreno de su obra en condiciones de alto nivel interpretativo, algo que no siempre resulta accesible. Pero subraya, sobre todo y nuevamente, el encuentro con otras creadoras: “El encuentro de compositoras activas en el evento constituye un fortalecimiento e impulso de alto impacto en mi carrera artística y profesional”. Se trata de un espacio de intercambio que, como ella misma señala, resulta “considerablemente enriquecedor y vivencial”, tanto en lo artístico como en lo humano.

    En este recorrido, el rol de Ibermúsicas aparece como decisivo. La propia compositora lo valora expresamente y lo describe como una oportunidad clave en contextos donde los recursos para la creación y la circulación son limitados. En palabras de Arocha, se trata de un programa que “abre puertas a ideas enriquecedoras para futuros eventos y proyectos”, contribuyendo de manera concreta al desarrollo del sector musical en la región.

  • Ana Gamboa (Ecuador) – Gira Latinoamérica 2025 – Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela

    Ana Gamboa (Ecuador) – Gira Latinoamérica 2025 – Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Venezuela

    Título del proyecto: Gira Latinoamérica 2025
    Nombre del artista/agrupación: Ana Gamboa
    País: Ecuador
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La trayectoria de Ana Gamboa se inscribe en un mapa todavía en expansión dentro de las músicas experimentales latinoamericanas: el de la improvisación libre como práctica situada, atravesada por contextos sociales, desplazamientos geográficos y formas de escucha no normativas. 

    Violonchelista de formación y exploradora sonora por vocación, Gamboa ha construido un lenguaje que desborda el uso tradicional de su instrumento, incorporando técnicas extendidas, texturas propias del noise y procedimientos del free jazz. En ese cruce, su trabajo no solo dialoga con una genealogía internacional —de la improvisación europea a las derivas estadounidenses—, sino que se ancla en una pregunta específicamente latinoamericana: cómo producir desde aquí sin reproducir marcos eurocéntricos.

    “Promover mi trabajo artístico desde Latinoamérica es un acto de resistencia”, señala la propia artista, sintetizando una posición estética y política que atraviesa toda su práctica. Esa resistencia no se formula como rechazo frontal, sino como desplazamiento: en lugar de negar tradiciones, las reconfigura desde la escucha del territorio. Su música, en ese sentido, no busca representar lo latinoamericano de manera folclórica, sino activar sus tensiones, sus heterogeneidades, sus capas históricas.

    Con apoyo de Ibermúsicas, su Gira Latinoamérica 2025, funcionó como una extensión concreta de ese enfoque. Más que una serie de conciertos, se trató de un dispositivo móvil de investigación sonora: catorce presentaciones y múltiples instancias formativas en ciudades como Lima, Bogotá, Valparaíso, Santiago, São Paulo, Ciudad de México y Maracay, entre otras. En cada una de ellas, la improvisación libre operó como método y como ética. Sin partituras fijas ni estructuras predefinidas, cada concierto se configuró como una situación irrepetible, atravesada por el espacio, el público y las condiciones específicas de cada contexto.

    “La improvisación libre […] permite que la música fluya de manera orgánica, adaptándose y respondiendo al espacio, a la audiencia y a las influencias culturales locales”, explica la violonchelista ecuatoriana. Esa idea se vuelve particularmente significativa en el marco latinoamericano, donde las tradiciones musicales —andinas, caribeñas, urbanas— no aparecen como materiales a citar, sino como resonancias que afectan la escucha y la respuesta en tiempo real. Así, cada presentación deviene una especie de cartografía efímera: un mapa sonoro que sólo existe mientras suena.

    Pero la gira no se limitó al ámbito performático. Los talleres de improvisación libre constituyeron otro eje fundamental del proyecto, abriendo espacios de experimentación colectiva donde músicos —y también no músicos— pudieron explorar el sonido desde una perspectiva inclusiva. Allí, la pedagogía se alejó de la transmisión vertical para convertirse en práctica compartida: escuchar, responder, construir con otros. Su objetivo fue, en sus palabras, el de “proporcionar un espacio inclusivo y colaborativo […] donde las personas puedan expresarse a través del sonido de manera espontánea y creativa”.

    En ese cruce entre concierto y taller, entre escenario y laboratorio, se vuelve visible una de las contribuciones más relevantes del proyecto: la ampliación del campo de la improvisación libre en América Latina. Si bien esta práctica tiene una historia consolidada en ciertos circuitos, su circulación sigue siendo limitada. La gira, en este sentido, no solo visibilizó una forma de hacer música, sino que contribuyó a su legitimación y expansión.

    El impacto de la experiencia se mide también en términos relacionales. “La circulación del proyecto permitió fortalecer redes de contacto con músicos, gestores y espacios culturales”, señala, destacando que estas conexiones derivaron en nuevas invitaciones, colaboraciones y extensiones del trabajo. Ibermúsicas aparece aquí no solo como ayuda a la movilidad sino como plataforma de articulación: una infraestructura que habilita encuentros que, de otro modo, serían difíciles de concretar.

    En términos de proyección, la gira consolidó a Gamboa como una figura en crecimiento dentro del circuito experimental latinoamericano, capaz de moverse entre distintos contextos —desde espacios independientes hasta festivales— sin perder la coherencia de su propuesta. Más aún, su trabajo plantea una forma de circulación que no es sólo geográfica, sino epistemológica: una manera de pensar la música como proceso abierto, como diálogo, como práctica en constante transformación.

    En este contexto, el papel de Ibermúsicas adquiere una dimensión estructural. No se trata únicamente de un apoyo puntual a la movilidad, sino, por vía indirecta, de una intervención que incide de manera directa en las condiciones de posibilidad de prácticas como la de Gamboa. “El apoyo brindado permitió ampliar la circulación de mi trabajo a nivel latinoamericano, fortaleciendo mi proyección internacional y consolidando mi desarrollo como compositora e intérprete”, afirma la artista. Pero su valoración va más allá de la experiencia individual: Gamboa define al programa como “fundamental para el desarrollo del sector musical”, en tanto habilita financiamiento, circulación, formación e intercambio en contextos donde estos recursos suelen ser escasos. En ese sentido, Ibermúsicas no solo acompaña trayectorias, sino que contribuye a sostener un ecosistema diverso, profesionalizado y en diálogo permanente a escala regional.

  • Azucena (Cuba) – Gira cancioneras: Paraguay y Argentina

    Azucena (Cuba) – Gira cancioneras: Paraguay y Argentina

    Título del proyecto: Gira cancioneras: Paraguay y Argentina
    Nombre del artista/agrupación: Annalie López Caballero (Azucena)
    País: Cuba
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    La serie de conciertos Cancioneras en Paraguay y Argentina fue liderada por la cantautora cubana Azucena y el movimiento Cancioneras de Paraguay, cuya práctica artística se inscribe en la tradición de la trova latinoamericana, entendida no solo como género musical sino como forma de intervención poética y social. Su trabajo pone en el centro la memoria, la experiencia femenina y las narrativas de resistencia. En este proyecto, su figura funciona menos como solista en sentido estricto que como catalizadora de encuentros de modo tal que, con el apoyo de Ibermúsicas, la gira se propuso a la vez algo sencillo y profundamente político: poner en circulación canciones de mujeres cubanas y paraguayas, reactivando un archivo vivo que, como ellas mismas señalan, busca “preservar y difundir el patrimonio cultural femenino” a través de repertorios que cruzan tradición y contemporaneidad. Pero más que un rescate, lo que emerge es una práctica: la canción como espacio de encuentro y de memoria viva.

    En Argentina, el recorrido incluyó presentaciones en Junín (en Bancá el Farol y Casa de la Cultura Clúser), Hurlingham (Territorio Cultural La Cortada) y en la ciudad de Buenos Aires, además de talleres y conversatorios dedicados al cancionero popular de trovadoras. Allí, la música se volvió también palabra compartida: instancias donde las canciones no solo se interpretan, sino que se desarman, se explican, se transmiten. En Paraguay, la trama se amplió con conciertos en Asunción y en otras localidades —La Serafina, Festiferó, la Plaza Italia en el marco del #9A—, incorporando dimensiones comunitarias y de activismo explícito.

    “Creemos en el poder de la palabra, la música y el encuentro como formas de reparación colectiva”, afirman las organizadoras a propósito de su participación en la jornada de solidaridad con víctimas y sobrevivientes de violencia sexual. La frase no funciona como consigna vacía: en la Plaza Italia, la música se inscribe en una escena mayor, donde el canto acompaña procesos de memoria, escucha y visibilización. Allí, la trova —género históricamente ligado a la crónica íntima y política— recupera una de sus funciones más antiguas: la de nombrar lo que duele y, al hacerlo, volverlo compartible.

    Hubo en esta gira un diálogo que desborda lo estrictamente musical. Las canciones cubanas, atravesadas por la tradición de la nueva trova, se encontraron con las derivas paraguayas y argentinas en un terreno común: el de la canción como dispositivo de resistencia. No es casual que, en paralelo a los conciertos, se hayan tejido vínculos con colectivos como Mujer Trova o redes de solidaridad con Cuba. Como señalan desde el proyecto, uno de los logros centrales fue el “intercambio cultural efectivo” y la “consolidación de redes culturales” entre artistas y organizaciones de distintos países.

    Ese entramado se vuelve visible también en los nombres propios que emergen en el recorrido: artistas como Paula Ferré, Luli Maidana o Flor Sandoval aparecen no como figuras aisladas, sino como parte de una constelación de voces que se reconocen y se potencian mutuamente. “Fue demasiado importante esta beca y toda la red de mujeres cantoras por Latinoamérica”, sintetizan, subrayando que la experiencia no se agota en los escenarios, sino que se proyecta en colaboraciones futuras —como la grabación de nuevas canciones o la extensión de la gira hacia Bolivia.

    En este sentido, la movilidad que habilita Ibermúsicas no es sólo logística: es, sobre todo, relacional. Permite que estas músicas —muchas veces situadas en circuitos locales o alternativos— entren en contacto, se transformen en el intercambio y construyan un espacio común latinoamericano que no preexiste, sino que se hace en el andar.

    Quizás ahí radique uno de los aspectos más interesantes de la gira de Azucena: en su capacidad de articular lo íntimo y lo colectivo, lo artístico y lo social, lo planificado y lo contingente. Como si cada cambio de sala o cada desvío del itinerario confirmara, en última instancia, lo que la propia práctica de las cancioneras viene sosteniendo desde hace tiempo: que la música, cuando circula entre cuerpos, territorios y experiencias, nunca es del todo previsible —pero justamente por eso, sigue siendo necesaria.

  • Adrián Montero (Costa Rica) – Guitarra Mestiza – Gira por Colombia, Costa Rica, México y España

    Adrián Montero (Costa Rica) – Guitarra Mestiza – Gira por Colombia, Costa Rica, México y España

    Título del proyecto: Guitarra Mestiza
    Nombre del artista/agrupación: Adrián Montero
    País: Costa Rica
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    Ciertos proyectos no buscan únicamente interpretar un repertorio, sino proponer una forma de escucharlo. Guitarra Mestiza, del guitarrista costarricense Adrián Montero Moya, se inscribe en esa línea: más que un programa de concierto, se trata de una curaduría sensible que pone en primer plano la condición híbrida —histórica, cultural y sonora— de la música latinoamericana.

    Desde la guitarra clásica como eje, Montero articula un recorrido que atraviesa tradiciones y temporalidades diversas. Lo mestizo no aparece aquí como una etiqueta identitaria abstracta, sino como un principio activo: una trama donde confluyen herencias indígenas, africanas y europeas, y que se manifiesta tanto en las danzas folclóricas como en las escrituras contemporáneas. Cada obra funciona así como un punto de cruce entre memoria y reinvención, entre archivo y presente.

    En este sentido, Guitarra Mestiza dialoga con una tradición amplia de la guitarra latinoamericana, pero lo hace desde una perspectiva que enfatiza su vigencia. El repertorio —que abarca desde lenguajes históricos hasta composiciones actuales— permite reconocer continuidades, pero también desplazamientos: modos en que los compositores han reinterpretado las raíces para proyectarlas hacia nuevos contextos estéticos. La interpretación de Montero, reconocida por su precisión y expresividad, actúa como mediadora entre esas capas, construyendo una narrativa que conecta la historia musical del continente con sus formas contemporáneas de circulación.

    La gira, realizada entre abril y octubre de 2025 con el apoyo de Ibermúsicas, consolidó esta propuesta en una serie de conciertos, clases magistrales y encuentros pedagógicos en cuatro países: Colombia, Costa Rica, México y España. Entre los hitos del recorrido se destacan su participación en el Festival de Música Religiosa de Popayán (Colombia), el ciclo de conciertos de Casa Luthier en España, presentaciones en el Teatro Nacional de Costa Rica y en el Museo de la Música Veracruzana en México, así como su presencia en espacios académicos y formativos.

    En total, la gira alcanzó a cerca de dos mil personas entre público general, estudiantes y profesionales, articulando una doble dimensión: artística y educativa. Este cruce resulta central en la práctica de Montero, quien no sólo se ha consolidado como intérprete —con una trayectoria internacional que incluye presentaciones en América, Europa y Asia—, sino también como difusor de la música contemporánea latinoamericana, con especial énfasis en compositores costarricenses e iberoamericanos.

    Más allá de los escenarios, la circulación permitió fortalecer vínculos con festivales, salas y agentes culturales, abriendo nuevas posibilidades de colaboración a futuro. En este proceso, el apoyo de Ibermúsicas resultó clave, no sólo como soporte logístico para la movilidad artística, sino como plataforma de articulación dentro del circuito iberoamericano. Como señala el propio Montero, la experiencia le permitió “conectar con artistas de todo el mundo, estrechando lazos y preparando futuros proyectos”, evidenciando el impacto de este tipo de iniciativas en la proyección de propuestas que, como Guitarra Mestiza, buscan pensar la música latinoamericana desde su diversidad constitutiva.

  • InSax (Costa Rica) – Aboriginal en Guatemala

    InSax (Costa Rica) – Aboriginal en Guatemala

    Título del proyecto: Aboriginal
    Nombre del artista/agrupación: InSax
    País: Costa Rica
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    El cuarteto costarricense InSax, con sede en San José, se ha consolidado como una de las formaciones de cámara más singulares de la región en el ámbito del saxofón. Integrado por cuatro intérpretes que combinan formación académica con una fuerte impronta creativa, el ensamble se especializa en la interpretación de música original, atravesada por múltiples lenguajes: desde la tradición clásica y el jazz hasta elementos del pop, lo afrolatino y lo electrónico. A esta diversidad estilística se suma un rasgo distintivo: un compromiso sostenido con problemáticas ambientales y culturales, que se traduce tanto en sus producciones discográficas como en el enfoque conceptual de sus conciertos.

    En este marco se inscribe AbOriginal, su más reciente trabajo discográfico (2023), eje de la gira realizada en Guatemala con el apoyo de Ibermúsicas. El proyecto parte de una premisa clara: recuperar, preservar y difundir cantos indígenas de Costa Rica —muchos de ellos anónimos y transmitidos oralmente— provenientes de comunidades como los cabécar, maleku, ngäbe y guatuso. Lejos de una mera transcripción, InSax propone una relectura contemporánea de este material, integrando las voces originales —registradas in situ— con arreglos para cuarteto de saxofones, loops y secuencias electrónicas. El resultado es una trama sonora híbrida que busca ampliar el alcance de estas músicas sin perder de vista su dimensión simbólica y comunitaria.

    La gira incluyó dos conciertos principales: uno en Antigua Guatemala y otro en el Teatro Dick Smith del Instituto Guatemalteco Americano (IGA), el 6 de marzo de 2025, además de una clase maestra realizada el día previo en el mismo espacio. Estas actividades se orientaron tanto a la difusión artística como al intercambio pedagógico. En los conciertos, el repertorio combinó obras de AbOriginal con piezas de producciones anteriores como Diversidad, Agua y Etnia, mientras que la puesta en escena integró proyecciones audiovisuales de paisajes naturales de Costa Rica, reforzando el vínculo entre música, territorio y conciencia ambiental.

    La dimensión educativa del proyecto se articuló a través de la clase maestra, centrada en el método TATA (Teórica, Auditiva, Técnica y Artística), una propuesta pedagógica desarrollada por el propio ensamble que aborda el aprendizaje musical desde una perspectiva integral. Además de contenidos técnicos, el encuentro incluyó reflexiones sobre creación, arreglo y adaptación de repertorio para ensambles de cámara, promoviendo herramientas concretas para músicos de distintos niveles e instrumentos.

    El trabajo de InSax dialoga con una línea contemporánea de proyectos latinoamericanos que buscan reconfigurar las relaciones entre tradición y experimentación, patrimonio y circulación global. En este sentido, AbOriginal no solo se inscribe en una genealogía de exploraciones sobre músicas de raíz, sino que también plantea interrogantes sobre los modos de representación de las culturas indígenas en contextos actuales. La decisión de trabajar con grabaciones realizadas en los propios territorios, así como la participación directa de miembros de las comunidades en las interpretaciones vocales, evidencia un intento de construir un enfoque respetuoso, basado en la colaboración y el reconocimiento.

    El impacto de la gira fue significativo tanto en términos artísticos como profesionales. Además de cumplir con los objetivos propuestos —difusión de repertorio, ampliación de públicos, visibilización de culturas indígenas—, la experiencia abrió nuevas oportunidades de circulación internacional: el grupo fue invitado a participar nuevamente en Guatemala, en el festival Trova Jazz, y estableció vínculos con organizadores, músicos y públicos locales. Este tipo de intercambios refuerza una dimensión clave del proyecto: la música como espacio de encuentro intercultural.

    En este proceso, el apoyo de Ibermúsicas resultó muy relevante. No sólo hizo posible la realización de la gira, sino que permitió proyectar el trabajo de InSax más allá de su contexto inmediato, insertándolo en un circuito regional de circulación artística. Tal como señala el propio grupo, “la ayuda que da Ibermúsicas es indispensable para poder salir y mostrar nuestros productos fuera de nuestro país”, destacando el rol del programa como plataforma para la difusión y el fortalecimiento de propuestas que, como AbOriginal, articulan creación, investigación y compromiso cultural.

  • Enkelé (Colombia) – Gira “Pa’ la cima” – Brasil, Costa Rica y México

    Enkelé (Colombia) – Gira “Pa’ la cima” – Brasil, Costa Rica y México

    Título del proyecto: Mujeres en las músicas de tradición oral
    Nombre del artista/agrupación: Enkelé
    País: Colombia
    Línea de convocatoria: Ayuda a la circulación de profesionales de la música
    Año de convocatoria: 2024

    Hay tradiciones que, aún siendo profundamente vitales, circulan en márgenes silenciosos: se cantan, se bailan, se transmiten, pero no siempre logran proyectarse más allá de sus territorios de origen. En ese punto de tensión —entre la persistencia de la memoria y los desafíos de su circulación— se sitúa el trabajo de Enkelé, una agrupación colombiana que asume la música de tradición oral no como un repertorio fijo, sino como un campo en movimiento, abierto a nuevas voces, cuerpos y relatos.

    Mujeres en las músicas de tradición oral no es únicamente el título de su proyecto: es también una forma de situarse dentro de esa tradición. Siete mujeres —provenientes de distintas regiones del país, desde Arboletes hasta Bucaramanga, atravesando el Caribe y el Magdalena Medio— se reúnen bajo una misma premisa: habitar los bailes cantados desde una perspectiva contemporánea, colectiva y diversa. Enkelé retoma los lenguajes de la cumbia, el bullerengue y la tambora, pero lo hace desplazando ciertos roles históricamente naturalizados: en escena, las integrantes cantan, bailan y ejecutan instrumentos de percusión como el tambor alegre, la tambora o el llamador, ampliando así las posibilidades expresivas de estas músicas.

    Este gesto, lejos de romper con la tradición, dialoga con ella. La música de la ribera del Magdalena Medio y del Caribe colombiano —atravesada por la herencia de la diáspora africana— ha sido históricamente un espacio de transmisión comunitaria, donde el canto funciona tanto como celebración como memoria. Enkelé se inscribe en esa genealogía, pero incorpora además composiciones propias y relatos contemporáneos: canciones que abordan experiencias de vida atravesadas por la violencia, la resiliencia y la reconstrucción del tejido social. “Lo cotidiano parece estar lleno de estas historias… que se han convertido en un canto para aliviar la tristeza, alegrar el espíritu y procurar cambios”, señalan.

    La gira “Pa’ la cima”, realizada en marzo de 2025 con el apoyo de Ibermúsicas, permitió que este universo sonoro se desplegara en distintos contextos de América Latina. El recorrido comenzó en Recife, Brasil, en el Rec-Beat Festival (3 de marzo), una plataforma clave para músicas independientes y de raíz. Continuó en Costa Rica con presentaciones en Alajuela (6 de marzo) y San José (9 y 14 de marzo), en el marco de espacios como el TREMENDASFEST y el Mercado Cultural de la Música URÁ, donde además ofrecieron talleres y actividades formativas.

    En México, la gira adquirió nuevas resonancias. En Chilpancingo (16 de marzo), participaron del Fandango Mezcalero, un encuentro intercultural que reúne tradiciones musicales de distintas regiones. El 18 de marzo se presentaron en Ciudad de México en el marco del Día Internacional de la Mujer en el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, y ese mismo día en Puebla; el cierre tuvo lugar el 20 de marzo en el Foro Cultural Hilvana. En total, ocho conciertos con públicos que oscilaron entre 100 y más de 200 personas, a los que se sumaron tres instancias formativas en Costa Rica, centradas en la transmisión de ritmos, saberes y enfoques vinculados a las musicologías feministas.

    Más allá de la dimensión escénica, la gira funcionó como un espacio de intercambio. En Costa Rica, Enkelé participó en la cogestión del TREMENDASFEST junto a la agrupación Son Semillas, fortaleciendo redes entre proyectos liderados por mujeres. En el Mercado URÁ, establecieron vínculos con programadores y gestores culturales de distintos países, ampliando así sus posibilidades de circulación futura. Esta construcción de redes —artística, pedagógica, comunitaria— aparece como uno de los ejes centrales de su práctica.

    En términos de trayectoria, Enkelé ha venido consolidándose desde su creación en 2018 como una de las propuestas emergentes más singulares dentro de la música tradicional colombiana. Su participación en festivales como el Carnaval de Barranquilla —donde obtuvieron el Congo de Oro como grupo revelación—, el Colombia al Parque o el New Orleans Jazz Festival da cuenta de un recorrido que articula lo local y lo internacional, lo tradicional y lo contemporáneo.

    En este contexto, el apoyo de Ibermúsicas resulta decisivo no sólo en términos logísticos, sino también simbólicos: habilita la presencia de estas músicas en circuitos internacionales y contribuye a su reconocimiento en nuevos escenarios. Como sintetizan las propias integrantes de Enkelé, “Ibermúsicas ha sido un programa que ha apoyado y resaltado este trabajo, permitiendo llegar a espacios y festivales de alta importancia”.